«La resistencia» de Ernesto Sábato

Cinco cartas en las que el autor recapacita sobre su tiempo y las costumbres que acarrea

Quinta carta: la resistencia

LO PEOR ES EL VÉRTIGO. En el vértigo no se dan frutos ni se florece. Lo propio del vértigo es el miedo, el hombre adquiere un comportamiento de autómata, ya no es responsable, ya no es libre, ni reconoce a los demás. Se me encoge el alma al ver a

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Cuarta carta: los valores de la comunidad

Quiero hablarle de Buenos Aires. Aunque yo no vivo en ella y me resultaría insoportable, la reconozco como mi ciudad, por eso mismo es que la sufro. Ella representa, de alguna manera, lo que es la vida de estas urbes donde viven, o sobreviven, millones de habitantes. Pero antes les

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Tercera carta: entre el bien y el mal

Esta mañana di por seguro que venía la sudestada, yme equivoqué. La tormenta se mantuvo en suspenso, estática. Los grises se fueron atenuando y a latardecita ya ningún rasgo plomizo se distinguía en el cielo. Este simple e inofensivo error me llevó, imperceptiblemente, a las grandes equivocaciones que uno comete en

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Segunda carta: los antiguos valores

Después de recorrer durante horas la imponente Quebrada de Humahuaca hemos regresado a la antigua ciudad de Salta, tan hermosa en otro tiempo, hoy casi irreconocible, plagada de letreros y de edificios modernos que han roto la belleza de sus calles coloniales. Ya nada va quedando, como si nadie la mirara,

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Primera carta: lo pequeño y lo grande

Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Éste es uno de esos días. Y, entonces, me he puesto a escribir casi a tientas en la madrugada, con urgencia, como

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