Prefacio

Al escribir a Charles Dickens, en una de sus populares cartas cristianas, publicadas en la revista, popular y cristiana, el Messaggero di San Antonio, y que ahora se recogen en este libro; al escribir, pues, a Dickens, igual que ha escrito a Marconi, a Péguy, a San Bernardino de Siena, a Penélope Leer más…

Mi última carta

Estoy grabando sobre roca negra mi epitafiome siento tan frío que el bolígrafo se paraseñala su punta ya no quiere decir nada He luchado con todas mis fuerzas por seguir en piehe curado las magulladuras he hablado con féhe buscado un por qué que no encontré A los que quiero Leer más…

Carta de un suicida

Querida familia: Hoy voy a ponerle fin a mi vida de manera física, porque yo ya estoy muerto. Nada me va bien. Todo me sale mal. Las discusiones en casa son constantes. Mi novia se ha ido con otro. Mis amigos… ¡Yo no tengo amigos!Quizá no lo comprendereis, pero el Leer más…

Suicidas

No pasa un día sin que aparezca en los periódicos la relación de algún suceso como éste:«Anoche, los vecinos de la casa número tal de la calle tal oyeron dos o tres detonaciones y, saliendo a la escalera para saber lo que ocurría, entre todos pudieron comprobar que se habían Leer más…

Nota suicida

Despierto sin ganas de otro día, y será el últimopocos me creen, hoy llega mi edénlo asumo y ni dudo, lo jurode corazón, advierte mi alma muertano es una amenaza, es una mentiraque acabo siendo ciertadejé la puerta abierta y una notaa medio escrita, se leía con dificultadadiós mamá y Leer más…

La carta del suicida

Junto al cadáver de un suicida se encontró una carta explicatoria diciendo:Sr. Juez: No culpe a nadie de mi muerte, me quito la vida porque dos días más que viviese no sabría quién soy en este mar de lágrimas, y sería mucho martirio. Verá Ud… Sr. juez.Tuve la desgracia de Leer más…

El Suicida

Al pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó. Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno. ¡Estaba Leer más…

Servicio de correos

Al poeta Elvio Romero Mi natural desconfianza del servicio de correos me llevó a probar la eficacia del sistema. Me envié cartas a mí mismo para saber si llegaban a tiempo. Nada más particular que la cara del cartero cuando descubría que el destinatario y el remitente eran la misma Leer más…

Ante la correspondencia

No quiero leer cartas que vienen de La Habanareconozco la firma de la ausencia a trasluzMejor no rasgo los sobresno me precipito sobre los duendesy me hundo en la bobería de la mañanaNo quiero equivocar noticiasrecibir tanta alegría de golpeque después enseguida se convertirá en tristezao puede estar la muerte Leer más…

El secreto de Felipe

La escuela terminó hace muchos días. Los dedos de Ana ya no alcanzan para contarlos. – Felipe no me quiere más. ¿Le gustará otra chica? –pregunta la nena. Una lágrima le corre por la mejilla. Leoncio se la seca con la lengüita. Después, para ayudar a su amiga, sube a Leer más…

Islas

1 Pensó que habría podido decirlo con estas palabras: Querida Maria Assunta, yo estoy bien y espero que tú también estés bien. Aquí hace calor y estamos casi en verano, y puede que, en cambio, donde estáis vosotros no haya llegado todavía el buen tiempo porque siempre se oye hablar Leer más…

Habitaciones

Amelia contempla la ligera capa de niebla que en la lejanía está cayendo sobre el tejado de la casa y piensa: es tarde, tenemos que apresurarnos. El sendero es empinado y sinuoso, enlosado de granito cortado ancho, con la humedad del atardecer parece un arroyuelo petrificado por el tiempo, lo Leer más…

El Empleado de Correo

En los diez años que había vivido enjaulado detrás de la ventanilla, al fondo de la vasta oficina de correo, el empleado no había recibido una sola queja. Recibía, canjeaba, entregaba, anotaba, estampillaba, sellaba, firmaba, contaba y devolvía. Todo lo hacía con una calma perfecta, sin el menor nerviosismo y Leer más…

Juan y José

Juan y José sentados contra el muro del frontón hacían planes mientras reponían fuerzas. Dudaban entre ir a la escuela o al río a pescar, cuatro cangrejos para la merienda. Nadie jamás vio amigos más unidos que esos dos que a un tiempo descubrieron el fuego del licor, el brillo del dinero, el automóvil, el cine y la mujer. Tibio Leer más…

A quien corresponda

Un servidor,Joan Manuel Serrat,casado, mayor de edad,vecino de Camprodón, Girona,hijo de Ángeles y de Josep,de profesión cantautor,natural de Barcelona,según obraen el Registro Civil,hoy, lunes 20 de Abrilde 1981,con las fuerzas de que dispone,atentamente EXPONEdos puntos Que las manzanas no huelen,que nadie conoce al vecino,que a los viejos se les apartadespués Leer más…

La tía de América

Filippo silbó desde la calle a las tres de la tarde. Me asomé a la ventana. —Ya llegan— gritó. Bajé las escaleras corriendo; mi madre gritó algo a mis espaldas. En la calle, deslumbrante de sol, no había ni un alma. Filippo estaba medio escondido en el portón de la casa de enfrente. Leer más…

Cartas de Silvia Schujer

Las cartas viajan quién sabe por aire, tierra o por mar. De un puerto parten, quién sabe a qué puerto han de arribar. Hay cartas viejas que viajan quién sabe en una botella navegan desde quién sabe un náufrago perdió estrella. También hay cartas que acortan quién sabe qué desencuentro viajan invisi- blemente van desde adentro hacia adentro.  Hay ciertas cartas quién sabe por qué jamás se escribieron palabras Leer más…

Querido Dios:

Querido Dios: Quien te escribe es un pequeño de la ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, país del que parece, si es que existes, te has olvidado. Hago hincapié en la duda acerca de tu existencia porque mis padres me han tratado de explicar los fundamentos de la Fe Leer más…

En el extranjero

La nada no ocupa mi pensamiento sino mi vida, me decía, hace unos días, en una carta Pichón Garay. Durante las horas del día no le dedico el más mínimo pensamiento; y mis noches se llenan de sueños carnales. Ha de ser porque la nada es una certidumbre, y hay Leer más…

El parecido

Un amigo mío escritor que descubrió que la mujer lo engañaba con un empleado de banco cuando lo más común es que las mujeres de los empleados de banco sueñen que engañan a sus maridos con escritores, se fue un día de su casa y después de vagabundear un tiempo Leer más…

Carta a la vidente

En la gran tradición de iluminados ocupo, continuamente, el último lugar. Y no hablo en sentido cronológico sino jerárquico: el sopor, la somnolencia, la miopía, llenan mi carta de presentación. Del maremagnum frenético de Petronio no he retenido más que una frase: «Un día no es nada: el tiempo justo Leer más…

Carta a Santa Claus

Querido Santa Claus yo te escribopues me he portado muy bien este año.Yo soy un niño muy caritativoque a los animalitos no hace daño. Que me trago la comidainsípida de mi abuela,que le cargo sus mapuresque le friego las cazuelas. Soy bastón de los viejitosen difíciles subidas,lazarillo de los ciegosal Leer más…

Mi última carta

Y ya son las 2 de la mañana y todavía sigo aquíescribiendo una carta para tiSolo pensando en todo lo que sucedióy en los errores cometidos en este amor Cómo es posible que mi esposa me botomi hogar, mi alma todo lo destruyoMe quedo solo frío en esta habitaciónsoy un Leer más…

Carta a poste restante

Franca Franca ¿dónde andás en Navidades?El altiplano te robó.La flor que me has enviado de Coroicocon los días marchitó. Tus polleras se entreveran,se entreveran en mi cabecera,y tus pañuelos de seda,banderines de las carreteras… Franca Franca ¿dónde andás en Navidades?¿Qué jardín te hipnotizó?Mis líneas esperan en poste restantetu posible migración. Leer más…

La carta perdida

Mañana del día veintidósmadre, hoy es tu cumpleaños.Chaco ¡qué lejos estoy!En mi carta les dejo mi amor. Todo es blanco y aquí en mi alrededornos humillan con grandezael Tano, el Polaco, el AndrésMadre, cayeron los tres. Es de noche, y los salgo a buscarmis estrellas me quieren contar,hace frío y Leer más…

Carta a una monja

Por estas cruces suplico a vuesa merced, mi señora doña Ángela, que no rasgue antes de leerla esta carta: que aunque parece cimenterio o procesión de Semana Santa, no es sino que de miedo que por despreciarlas no se orienen en ellas, la he llenado de cruces, como rincón de Leer más…

Nota suicida

Despierto sin ganas de otro día, y será el últimopocos me creen, hoy llega mi edénlo asumo y ni dudo, lo jurode corazón, advierte mi alma muertano es una amenaza, es una mentiraque acabo siendo ciertadejé la puerta abierta y una notaa medio escrita, se leía con dificultadadiós mamá y Leer más…

Más remedio

No puedo decir, quizás nunca pueda saber, si vas a leer esto con las mismas ganas con las que leíste todas las demás cartas que te escribí. Seguramente ya entenderás que esta es la última. Porque, seguramente, ya entendiste que lo nuestro se acabó. Acá es donde suspiro y te Leer más…

El relato escondido

En agosto de 1885 un hombre de traje negro, al que le faltaba la mano derecha, se presentó en mi casa. En su mano izquierda llevaba un maletín de cuero. Dijo llamarse Virgil Spatia; era un representante del estudio de abogados Miller & Benson, de Baltimore, y tenía el penoso Leer más…

La lettre volée

Nil sapientioe odiosius acumine nimio (SÉNEQUE) J’étais à Paris en 18… Après une sombre et orageuse soirée d’automne, je jouissais de la double volupté de la méditation et d’une pipe d’écume de mer, en compagnie de mon ami Dupin, dans sa petite bibliothèque ou cabinet d’étude, rue Dunot, n° 33, au Leer más…

La carta robada

Nil sapientiae odiosius acumine nimio(SENECA) Me hallaba en París en el otoño de 18… Una noche, después de una tarde ventosa, gozaba del doble placer de la meditación y de una pipa de espuma de mar, en compañía de mi amigo C. Auguste Dupin, en su pequeña biblioteca o gabinete Leer más…

La Carta Robada

Nil sapientiae odiosius acumine nimio.SENECA EN un desapacible anochecer del otoño de 18… me hallaba en París, gozando de la doble fruición de la meditación taciturna y del nebuloso tabaco, en compañía la de mi amigo C. Auguste Dupin, en su biblioteca, au troisiéme, Nº 33 Rue Dunôt, Faubourg St. Leer más…

The purloined letter

Nil sapientiae odiosius acumine nimio. Seneca. At Paris, just after dark one gusty evening in the autumn of 18–, I was enjoying the twofold luxury of meditation and a meerschaum, in company with my friend C. Auguste Dupin, in his little back library, or book-closet, au troisieme, No. 33, Rue Dunot, Leer más…

Querida Amiga

Querida amiga, tú bien sabes que a vecesA pesar de todo me siento solo, Querida amiga, esta carta que te escribo, Sólo es para decirte, quiero estar contigo, Querida amiga, a pesar de la distanciaAún conservo la fragancia de tu risa y tu alegría, Querida amiga, dejaría lo que tengoPor sentir sólo un momento Leer más…

Todas las cartas de amor son ridículas

Todas las cartas de amor son ridículas. No serían cartas de amor si no fuesen ridículas. También escribí en mi tiempo cartas de amor, como las demás, ridículas. Las cartas de amor, si hay amor, tienen que ser ridículas. Pero, al fin y al cabo, sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor sí que son ridículas. Quién me Leer más…

Noticias de la playa

Natacha se fue de vacaciones una semana a la playa, con sus papás y Pati como invitada. Rafles quedó con su abuela. Querida abu Marta así sabés que sos vos para que le leas esta carta a Rafles gracias por favor:Querido Raflicitos lindo, hijito de mi corazón, ¿Cómo te estás portando? Leer más…

Carta de presentación

Tengo una casa tranquila, al centro, en la capital, situada en un buen lugar, lejos del mar y su orilla.  Vengo de buena familia de artistas y jornaleros y tengo además el pelo como azabache encendido  Tengo, si acaso, un camino, una voz y un buen empleo…  Tengo, como el que bien manda amor limpio y a su Leer más…

Cartita de amor

Échame una mano primaque viene mi novio a verme,estoy tan nerviosa queno sé que vestío ponerme.Una cartita de amorayer tarde recibíen la que dice mi novioque esta noche iba a venirhace más de veinte díasprimita que no le veotengo que ponerme guapay no me dejan los nervios.De mil maneras me Leer más…

Violeta Ausente

¿Por qué me vine de Chiletan bien que yo estaba allá? Ahora ando en tierras extrañas, ay, cantando pero apenada. Tengo en mi pecho una espina que me clava sin cesar en mi corazón que sufre, ay, por su tierra chilena. Quiero bailar cueca,quiero tomar chicha, ir al mercado y comprarme un pequén. Ir a Matucana y pasear por Leer más…

Run run se fue pa`l norte

En un carro de olvido,antes del aclarar,de una estación del tiempodecidido a rodar,Run Run se fue pa’l norte,no sé cuándo vendrá;vendrá para el cumpleañosde nuestra soledad.A los tres días cartacon letras de coralme dice que su viajese alarga más y más,se va de Antofagastasin dar una señal,y cuenta una aventuraque Leer más…

El día de tu cumpleaños

M’hijito: llegaste al mundo en hora muy principal. Ya redondeaste un año, yo te vengo a saludar. Que se sienten a la mesa al lado de tu mamá; al otro lado que brille todita la rescoldá. Como no tengo qué darte y yo te quisiera dar, yo quiero que los rayitos del sol te han de despertar. Y por la tarde Leer más…

Blanca Flor y Filumena

Estaba el amor, estaba entre la paz y la guerra con sus dos hijas queri’as Blanca Flor y Filumena, con sus dos hijas queri’as Blanca Flor y Filumena.  El Duque Don Bernardino se enamoró de una de ellas se casó con Blanca Flor y pena por Filumena. Se casa con Blanca Flor y pena por Filumena.  Y después que se Leer más…

Adiós que se va Segundo

Adiós que se va Segundo en un buque navegando, las niñas que lo querían casi se han muerto llorando. Déjenlo que se vaya, no lo sujeten, déjenlo que navegue, cinco o seis meses. Cinco o seis meses, sí, yo le escribiera, pá decirle a Segundo que se volviera. Cierto yo le escribiera que se volviera. Violeta Parra Publicado en www.cancioneros.com

Consultorio sentimental

Caballero de buena voluntad Apto para trabajos personales Ofrécese para cuidar señorita de noche Gratis sin compromisos de ninguna especie A condición de que sea realmente de noche. Seriedad absoluta. Disposición a contraer matrimonio Siempre que la señorita sepa mover las caderas. Publicado en Antipoemas. Antología (1944-1969) , Barcelona, Seix Barral, 1972

Cartas a una desconocida

Cuando pasen los años, cuando pasen Los años y el aire haya cavado un foso Entre tu alma y la mía; cuando pasen los años Y yo sólo sea un hombre que amó, un ser que se detuvo Un instante frente a tus labios, Un pobre hambre cansado de andar por los jardines, ¿Dónde estarás tú? Leer más…

La carta que nunca envié

Hay una carta que nunca enviépara decir que me enamoré pero hoy te la entrego aquí frente a tus ojos está el secreto que hace tiempo te escribí. Esta es la carta que nunca envié para decir como te soñé aquí se encierra mi realidad en este sobre sellado con besos que con cariño te voy a Leer más…

Carta para mí desde el 2086

Alguien: hola Fito: ¿qué hago, la largo yo? y… ¿puede estar sonando sola? Otro:¿el qué? Otro:compraste un walkman de jamón y queso Fito: ¡qué dura que es!  Me puse la ropa No supe que hacer Como Julio Sosa Cien años después  Arreglé mis cosas Fui hasta el cabaret Fui, cante malena No recuerdo bien  Y allí mismo en el mismo Leer más…

El infierno tan temido

La primera carta, la primera fotografía, le llegó al diario entre la medianoche y el cierre. Estaba golpeando la máquina, un poco hambriento, un poco enfermo por el café y el tabaco, entregado con familiar felicidad a la marcha de la frase y a la aparición dócil de las palabras. Leer más…

Tan triste como ella

Para M. C. Querida Tan Triste: Comprendo, a pesar de ligaduras indecibles e innumerables, que llegó el momento de agradecernos la intimidad de los últimos meses y decirnos adiós. Todas las ventajas serán tuyas. Creo que nunca nos entendimos de veras; acepto mi culpa, la responsabilidad y el fracaso. Intento Leer más…

La novia robada

En Santa María nada pasaba, era en otoño, apenas la dulzura brillante de un sol moribundo, puntual, lentamente apagado. Para toda la gama de sanmarianos que miraban el cielo y la tierra antes de aceptar la sinrazón adecuada del trabajo. Sin consonantes, aquel otoño que padecí en Santa María nada Leer más…

Carta a un amigo

Nadie sabe cuanto duele desde esta prisión el haber recibido esta dura noticia Querido Amigo lo punto: Espero todo esté bien, porque no es fácil hacer lo que voy a hacer. Quizás te falto el respeto aunque esa no es la intención sé que ha pasado algún tiempo y entiendo tu posición. Sabes que la hice sufrir y la Leer más…

Nicolás escribe una carta

Nicolás Silverín vivía en una ciudad con tres millones de personas más. En esa misma ciudad habitaban nueve millones de ratas -a tres por persona, como de costumbre- y siete mil quinientos perros. Como era muy incómoda la convivencia con tantos individuos juntos, el alcalde no hacía más que recibir quejas. -¡No Leer más…

Carta de despedida

Madrina: Una tristeza, que no llego a comprender, se alberga en mi corazón, de noche, cuando se encienden las primeras luces de tu cuarto. Desde que nací, vivimos en esta misma casa: tiempo suficiente para saber que el corredor aísla y no une los cuartos. Te encierras con llave, como Leer más…

Carta bajo la cama

Querido Florencio: Estoy pasando unos días en Aldington, en casa de unos amigos. Aldington está situado en un lugar del sur de Inglaterra, bello, anegado y solitario, donde crían ovejas. Desde aquí se ve, en una lejana franja, el mar, que podría ser un río. El paisaje me recuerda un Leer más…

Los versos viejos

Carta que nunca llegasque nunca has de llegar,carta que se ama tantopor eso; porque no se leerá. Carta esperada en todatarde, mañana, noche y mediodía,para esperarte vivo.¡Muriéndome de amor te leería! Carta ingenua y dolidade niño apasionado, carta llenade amor y destino.Mano que has de escribirla, ¿por qué esperas? Cada Leer más…

Suicidas

No pasa un día sin que aparezca en los periódicos la relación de algún suceso como éste: «Anoche, los vecinos de la casa número tal de la calle tal oyeron dos o tres detonaciones y, saliendo a la escalera para saber lo que ocurría, entre todos pudieron comprobar que se Leer más…

Bienes comunes

Estimada Cristina: Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos Leer más…

Un brillante en el empeine

10 de Septiembre Querida señora o señorita de pollera de jean por las rodillas:Hoy, sin querer, la vi cruzando la calle. Hacía como un equilibrio sobre el empedrado que me resultaba muy gracioso. ¿Dónde compró esos zapatos tipo chancleta que tienen un brillante en el empeine? ¿En la zapatería de la Leer más…

A veces llegan cartas

A veces llegan cartas con sabor amargo, con sabor a lágrimas. A veces llegan cartas con olor a espinas que no son románticas. Son cartas que te dicen que al estar tan lejos todo es diferente. Son cartas que te hablan de que en la distancia el amor se muere. A veces llegan cartas Leer más…

El hombre de arena

Nataniel a Lotario Sin duda estarán inquietos porque hace tanto tiempo que no les escribo. Mamá estará enfadada y Clara pensará que vivo en tal torbellino de alegría que he olvidado por completo la dulce imagen angelical tan profundamente grabada en mi corazón y en mi alma. Pero no es Leer más…

Tus cartas son un vino

A mi gran Josefina adoradaTus cartas son un vinoque me trastorna y sonel único alimento para mi corazón. Desde que estoy ausenteno sé sino soñar,igual que el mar tu cuerpo,amargo igual que el mar. Tus cartas apacientometido en un rincóny por redil y hierbales doy mi corazón. Aunque bajo la Leer más…

Carta de Miguel Hernández

El palomar de las cartasabre su imposible vuelodesde las trémulas mesasdonde se apoya el recuerdo,la gravedad de la ausencia,el corazón, el silencio. Oigo un latido de cartasnavegando hacia su centro. Donde voy, con las mujeresy con los hombres me encuentro,malheridos por la ausencia,desgastados por el tiempo. Cartas, relaciones, cartas:tarjetas postales, Leer más…

Cartas de Víctor Heredia

Recibo cartas de la patria mía, cartas que son porciones de otras vidas. Algunas son historias desdichadas otras perfuman llenas de esperanza. Cartas. Recibo cartas. Cartas azules desde Purmamarca y cartas verdes desde Catamarca. Otras del sur con vientos del desierto otras de arena y sal y olor a puerto. Cartas. Recibo cartas que me sonrían y Leer más…

Carta a mis amigos

Hoy vuelvo a recordarla dulce adolescencialos senderos perdidosde mi pueblo pequeño.Vuelvo a sentir las vocesde mis viejos amigosque se han quedado lejosen un rincón del tiempo.Siento en la piel el vientoy el sol de los domingoscuando nos encontrábamos a la orilla del río.Eran las ilusiones como globos etéreosy una aventura hermosala Leer más…

Carta a María Cristina

Quisiera que al llegaresta carta a tu hogar,la recibieras y te sientas feliz,como cuando éramos dueños de la vidafrente a un copo de maíz.Quisiera que tambiénsepas que este papellleva mi corazón doblado en dos por doscomo un duelo sin consuelopor no haberme dado cuentade este amor.María Cristina,dulce hermana mía.Es que Leer más…

El tiempo

Todo dejó de tener importancia. Desde que supe que H se iría, cualquier cosa me parecía demasiado pequeña, incluso la mosca desapareció de mi panorama mental. Sentía que antes de H no había tenido jamás ningún amigo y con mi claro espíritu optimista sentía que no volvería a tener otro c omo Leer más…

Carta de amor

Querida mujer, dos puntosno me hagas sufrir, comahoy me decido a escribirte cartas de amor sincerotú lo vestu cariñito es un agujeroque me atraviesa el querery sin tus besos en mi chaleconada me cubre la piel,punto y seguido. Como ves, sólo pienso en ti yono me interesa la Perestroikani el Leer más…

Carta a un amigo

Querido amigo la tardeSe va acostando en el ríoY tirado en las arenasTe escribo este chamaméY así del norte llevarteHasta el sur de tus desvelosTodas las cosas que el vientoMe trae de Santa Fe Sabrás que allá en nuestros pagosDonde andabas la canoaToda la gente te extrañaY ansiosa te quiere Leer más…

Epístola a Hieronymus Bosch

Qué bien supiste cuanto nosotros, hijos de ira, no comprendimos, el principio del mal deformador de nuestra materia, mal inmaterial que examinaste como quien apila cuerpos y con frías incisiones extrae de sus cabezas la locura, y de sus organismos la confusión de los tres reinos, árboles con rostros, piedras que también son plantas, metales animados venenosos, el insecto cabalgando al pájaro, y el pájaro Leer más…

Para Pete

Hoy fue un lindo día y vino con todo su solacaba de llegar una hermosa carta que vino de lejos.De un soñador que baila desde hace muchos añosguitarra que me quiebra gusta de sonar por esta vena abierta. Canta por tu país, por Chile y Uruguayy en cualquier momento quizás Leer más…

Una carta

Siempre he esperado una carta. De no sé dónde ni de quien. Una carta que filtrara por la endija de la puerta con su potencial de emociones de seducciones viajes espaciales, felicidad indolora. Un cuadrilátero de blanco papel surcado por simétrica bandada de golondrinas en migración. O que contuviera una sola palabra explosiva como una granada. Aunque no fuera yo la destinataria. Haydée M. Leer más…

Carta a mi hijo

Hijo mío, estás lejos y aquí, a mi costado un compañero tuyo ocupa tu lugar. Nada, nada ha cambiado nada de lo que amamos. Este amigo ilumina de esperanza tu ausencia otro, por ti, sin duda, se equivoca. Y aquel joven se bebe toda la primavera en una sola copa, en una boca. No necesito ya quererte Leer más…

Carta marinera a Quinquela Martín

De pie, en la proa, vas al abordaje en la cresta celeste de la aurora cual Machado, ligero de equipaje y un sol universal te condecora. Estar contigo, es emprender viaje denso bosque de mástiles eslora. Urge partir, la vida es un paisaje partir, siempre partir, a toda hora. En tu cueva, genial filibustero, tu caballete, acaso Leer más…