De Andrés a Muy queridos Yole y Beltrán, Santiago, 5 de agosto de 1991

Santiago, 5 de agosto 1991

Muy queridos Yole y Beltrán:
Esta vez es Javier Andrés el que servirá de correo (pero no del zar). Ha sido una inmensa alegría para mí tener a Javi estos días con nosotros. Sólo que se han pasado volando, casi sin darnos cuenta. Pero lo hemos aprovechado al máximo. Su alegría de encontrarse bien en lo que está haciendo, es contagiosa y, a la vez, da mucha tranquilidad saberlo firme en sus decisiones y en su futuro (al menos próximo). No pudimos pasarlo como hubiéramos deseado, ya que hace falta un auto para movilizarse. Sin embargo, unos amigos de Javi lo vinieron a buscar y lo llevaron a todas partes. Ya mañana regresa a Buenos Aires, a sus estudios, a su propio quehacer y a su propia vida en el seminario. No sabe si podrá regresar a fin de año, para Navidad, o deberá postergar su viaje hasta febrero del próximo año; todo depende del programa de misiones que deban cumplir en esa época.
María José regresó fascinada de su viaje a Buenos Aires. Llena de nostalgias de sus amistades y del colegio. No pasó un solo día: fiestas, ir y venir de una casa a otra. En fin, para ella ha sido una bella oportunidad y, al parecer, la pudo gozar a pleno.
José Ignacio ha estado con muchísimo trabajo en la productora de cine publicitario. Y los horarios son de extraterrestres. Generalmente aprovechan la noche para avanzar en las producciones, y así casi no lo vemos. Está poniendo todo de su parte para aprender y hacer su trabajo lo mejor posible. De simple “repartidor de tazas de café” ya lo han subido a encargado de producciones y, ahora último, ha estado de asistente del director. Se lo merece, por el esfuerzo que ha puesto. Desde el jueves pasado se encuentra en el Norte chico, diferente al Norte Grande (lugar de desierto de Atacama y de los minerales de cobre). Está en el valle de Elqui, tierra de Gabriela Mistral y donde se produce el Pisco. Allí filmarán unos anuncios publicitarios justamente de pisco. Espero que este chico (no tan chico) vaya encontrando su camino, ya que la venida a Santiago le significó un corte muy brusco en sus estudios.
De Soledad, poco nuevo les puedo contar, ya que acaba de estar allá. Se está comenzando a preparar para dar sus exámenes a fin de año, de manera que le reconozcan los estudios hechos en Buenos Aires. Es una barbaridad que no exista convenio con Argentina. Pero esto es un hecho y habrá que enfrentarlo de la mejor manera posible. Ella pone mucho empeño y gran esfuerzo.
Mariángela está de vacaciones por unos días. Le vienen muy bien. Ha sido un éxito en la universidad. Las más altas notas y elogios. En realidad, creo que sus conocimientos y su experiencia, son mayores que los de varios de los profesores que tiene. La dictadura hizo sus estragos en el periodismo, y poco a poco, esta disciplina se está recuperando de la censura, de la salida al exterior de los mayores profesionales y de una falta de análisis y de explicación de los hechos. A pesar de todo lo que reclama de la universidad y del bajo nivel de los estudios, creo que es mejor esta situación de estudiante que estar en casa cruzada de brazos. No lo habría soportado. Al final de cuentas, podrá tener su título universitario que le será útil en cualquier momento en el futuro.
Mi trabajo va marchando. Con lentitud, pero va hacia adelante. Las políticas y medidas de protección del medio ambiente ponen un freno al libre mercado y al “libertinaje” económico. Y por ello hay que avanzar con paso seguro y mucho respaldo político, ya que la fuerza de la derecha en Chile está aún muy latente. Es como la conquista de un derecho. Si no se hace con participación ciudadana, dura poco.
Ahora  estamos metidos de lleno en hacer un programa de trabajo y de inversiones para todo el sector público que está relacionado con el medio ambiente. Lo que implica incluir a casi todos los sectores de la economía y la sociedad. Este programa, con su presupuesto desde 1992 hasta 1994, debe estar terminado este mes, vienen. El trabajo es muy atractivo y el desafío es grande. Pero también contamos con buenos profesionales y con voluntad de sacar la tarea adelante.
Queridos Yole y Bel, con Javi les mandamos unos recuerditos. Ojalá les gusten. Les escribiré pronto, de nuevo, para contarles más cosas de nosotros. Un abrazo muy fuerte y largo. Los quiere y recuerda
Andrés

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