Hola Norberto… Y va la segunda parte.
Como ayer me llamó Emilse y me contó que la habías llamado por el asunto de mi mano te cuento que a
aunque me cueste entender me tienen que hacer una cirugía para tratar de que esa zona se vuelva a inervar.
Ya algo me habían adelantado.
No he hablado yo aún con el médico, éste es compañero de Damiana como auditor de Osde y le explicó a ella..
Que es una operación sencilla y que a pesar de mis años estoy en condiciones de que me la efectúen.
Tanto Emilse como mis amigas casi me exigen que trate de hacer una consulta con algún médico de esa ciudad o de La Plata, así que iré viendo, por más de que con respecto a los médicos, con Néstor siempre hemos confiado en los locales, aunque en este caso, fueron algo «retrasados».
Creo Emilse te contó que pensamos viajar con Damiana y los peques a tu ciudad el 8 de julio; el 9 es el cumple de ella y siempre su padre le organizaba la reunión de los mayores (ella luego lo hacía con sus pares) y este año no quiere saber nada de estar aquí.
Te agradezco muchísimo tu preocupación por esta mi situación. Es muy importante el acompañamiento y el cariño.

Me olvidé de contarte ayer que me hiciste reir con eso de tu novela y los personajes, tranqui estoy totalmente segura que llegarás a buen final.
Ultimamente he llegado a pensar en el maravilloso cerebro de quiénes realizan tal tarea. Siempre he sido una lectora pero nunca se me había dado por pensar en esto. Leía y listo. Me gustaba o no. Ahora me ha llegado tal concepto a mi cerebro.

Hasta pronto. Un gran abrazo. Elba