De Mariángela a Mamita, Santiago, 9 de mayo de 1995

Mamita:
No voy a pedir perdón porque ya sé de sobra que ni vos ni yo nos enojamos, pero… ¡qué falta nos hacen las cartas!!! no preguntes por qué no escribí en todo este tiempo porque yo misma no tengo idea. La verdad es que sin estar mal verdaderamente, tampoco he estado muy bien, el trabajo que tengo es muy aburrido y se está alargando demasiado para que valga la pena, lo peor del asunto es que cobré una parte pero lo que queda no puedo cobrarlo hasta que esté todo listo y eso no depende sólo de mi sino de los talleres y, lo que es peor, de la burocracia del Consejo de Educación. Sigo acumulando deudas que no sé si algún día podré pagar.
Las nenas me hacen demasiada falta, pero de pronto me di cuenta de lo importante que es para ellas que yo esté bien. así que volví a tomar los antidepresivos, no te diré que salto de alegría pero ya no lloro por los rincones, se me estabilizó un poco el humor y trabajo con más ganas.
Estoy postulando a un trabajo en el Instituto Forestal, pedían una relacionadora pública, periodista, y yo mandé mi curriculum, no me hago muchas ilusiones pero la verdad es que un sueldo fijo me vendría muy bien, también estar con otra gente.
Trato de no hacerme a la idea de que Soledad viaja a Alemania, como me parece que está contenta pienso que es bueno para ella, en realidad, creo que cualquier viaje y estadía en otro país es buena a esa edad, pero no te creas, reconciliarme con la idea de que Alemania puede ser un buen lugar no me resultó tan fácil. Hice un largo ejercicio diciéndome… «no son todos nazis, no son todos nazis, no son todos nazis…», así hasta el infinito, finalmente pude pensar en Goethe, Marx, Brech, Rosa Luxemburgo, en la filosofía, la música, las universidades y la Bauhaus. También en que uno de mis escritores favoritos es Henrich Boll, que fue premio Nobel aunque casi nadie lo conoce.
Lo único que me desespera es que no voy a poder verla otra vez antes de que se vaya, es cierto que estuvo aquí hace muy poquito tiempo, pero… En el fondo sigo pensando que si no estoy ahí ayudando a hacer la mochila, Solcito se va a olvidar la mitad de las cosas, cuando en realidad todo es bien diferente y ha demostrado ser capaz de que nada importante se le escape.
El proyecto de revista y programa infantil duerme el sueño de los justos que parece ser muy honorable pero muy poco redituable en términos económicos, el gerente de la editorial me escribió una carta muy elogiosa y cariñosa pero …. decidieron postergar el proyecto por motivos económicos. Por cierto, la carta tenía faltas de ortografía, eso me hizo pensar en ofrecer mis servicios no sólo a editoriales y afines, sino a toda la pequeña y mediana empresa, porque además de libros y documentos, yo podría corregir cartas y escritos de todo tipo, la idea es ofrecer servicios de escritura, corrección y traducción, tenemos una amiga que es traductora de inglés y francés, Andrés conoce a un japonés y me falta alguien para el alemán. Todavía no sé si meterme, estoy olfateando el terreno, de hacerlo habría que ofrecer un trabajo súper rápido y la posibilidad de recibirlo y enviarlo por FAX. La verdad es que la idea de tener mi propia empresa me asquea no te imaginás como, aunque estoy pensando en algo así como una cooperativa de servicios donde cada uno cobraría sus tarifas habituales, pero aún así…
En fin, si uno no consigue un trabajo normal tiene que inventárselo, y si la única manera de sobrevivir es volverse adicta a la libre empresa no va a quedar más remedio que hacerlo.
Dicen por ahí que los que seguimos pensando lo mismo que en el 60 nos quedamos en el pasado, a mí, no sé por qué pero el corazón me dice que estoy 100 años adelantada.
Mamita, no voy a entrar en profundidades de ningún tipo, todavía estoy débil y soy capaz de llorar hasta describiendo un paisaje, no te preocupes en lo más mínimo porque este no es más que el proceso de recuperación, estoy haciendo un tremendo esfuerzo por reestructurarme (parezco ministerio), en cuanto recupere fuerzas mis cartas van a ser las de siempre, mientras tanto serán como esta, un poquito aburridas, pero no escribir es mucho peor.
Vos por favor escríbeme y contame que hace todo el mundo, sobre todo los chicos.
Besísimos
Mariángela

Esta vez no me voy a equivocar con la fórmula, vas a ver que todo empieza a salir bien.

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