De Mariángela a «Pá y má queridos», Santiago, 25 de marzo de 1991

Pá y má, queridos:
¡Cómo me gustaría que pudieran darse una vueltita por aquí! Estoy en general contenta, fundamentalmente con la sensación, al fin, de haber llegado a casa.
Ya estamos funcionando casi normalmente, todavía no llegaron las cosas de Bs. As. pero nos arreglamos bastante bien, no sé si les había contado, al día siguiente de llegar ya vino una Sra. a vernos para trabajar en casa (nos la recomendó una amiga de Andrés), se llama Elma, se arregla más o menos bien con las cosas pero fundamentalmente es que es buenísima, así que por ese lado también es un alivio. Soledad empezó hoy el colegio por fin. la semana pasada le tomaron una prueba de nivel en la que le fue más o menos, así que salió con un susto tremendo pensando que no aprobaba, a los dos días tuvimos la entrevista con la psicopedagoga (yo) y el director (ella). lo cierto es que la recibieron muy cálidamente, con la única recomendación de ponerse al día en geometría y análisis morfológico (en literatura y aritmética le fue bien), ahora estoy ansiosa por saber como le fue en su primer día de clases. María José está contenta en su colegio y Andrés ya está totalmente metido en su trabajo y muy contento, encontrándose con sus amigos a cada rato, salir con él es como salir con Maty, «de la plaza a casa 4 horas». El otro día, Andrés ya se había ido a la oficina y llama un señor preguntando por él, le dije que había salido y entonces se presentó y me dijo que habían ido juntos al colegio y a la universidad y: «mañana tienen que venir a comer a casa». La cuestión es que fuimos, no a su casa sino a la del papá, un viejo de 86 años maravilloso que se ha pasado todos estos años preguntando por Andrés.
El viejo es sastre desde los 17 años, tenía la sastrería más fina de Santiago, ahora, hace unos meses lo convencieron para que liquidara el negocio, así que trasladó el taller a su casa y sigue atendiendo a los viejos clientes.
Bueno, parece que yo soy la única que todavía no tengo ocupación concreta, pero ya estuve averiguando y decidí inscribirme en la facultad para hacer periodismo, me recomendaron una universidad privada (en la Chile se me va un año en papeleo y tengo que dar la prueba de aptitud académica. la UNIACC (Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación), Jaime Suárez (un amigo de Andrés que fue ministro de Allende), me consiguió una entrevista con el director (Andrés Guiloff), tuve francamente mucha suerte porque este año empiezan un proyecto especial en Periodismo, abren el turno vespertino, pero para personas que ya hayan trabajado en el área de las comunicaciones o que sean graduados de otras carreras. La carrera tiene la misma cantidad de materias pero en forma intensiva, así que piensan que en lugar de 5 años se hará en 3 1/2 o 4.
Empezaría las clases el 5 de abril, espero que el nivel sea más o menos bueno, en la parte técnica están muy bien equipados, hay estudios de cine, TV y video (con todas las cámaras y chiches q’ se te ocurran); estudio de radio y de grabación y doblaje. Además de computadoras, etc. Pienso en Luis Pablo, en la UBA, quién sabe si hay tizas. Claro, hay que ver que tal es el nivel teórico. Pero para mi va a estar bien igual, lo que necesito más que nada es integrarme a mi medio, y si logro terminar la carrera, mejor, finalmente tendré un título, si no la termino igual me va a servir.
Bueno, traten de escribir y contar cosas, mandenle muchos saludos a Beba.
Si mandan las cartas espero me lleguen en dos o tres días, con, comunes en una semana o menos, de aquí para allá tardan más porque el correo de Bs As no las entrega.
¡Me olvidaba!, el sábado hablé con Natacha, le fue super bien, estaba contentísima, parece que el vuelo de ida hacia (?) fue bueno, y allí paseó muchísimo, se metió en el Metro y fue a todas partes, visitó el Kremlin y qué se yo, además se hizo amiga (que raro Natacha) de unos rusos que hablaban inglés y se entendió lo más bien (decile a Mónica), la llevaron a pasear. Finalmente llegó a Barcelona el viernes a la noche cuando ya había terminado el puente aéreo, lo llamó Oscar que le dijo que iba a llamar a un amigo que estaba en Madrid (Carlos Sepúlveda, el hermano de Mario) para que fuera a buscarla, Natacha no quiso porque había un grupo de chicos en la misma situación y prefería quedarse con ellos en el aeropuerto, así que se quedaron de gran charla toda la noche, hasta que sí salió el primer avión y viajó con Carlos.
Se la notaba muy contenta. Mami, si podés llamala a Alicia Astromijoff (801.2327), contale de Natacha y mandale saludos, en cuanto pueda le voy a escribir.
Bueno, como ya les dije antes, compartan la carta que no puedo escribir tan largo para todos. Besos muchos para las tías y los Ginger. Besitos
Los quiero
Mariángela

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