Junio 9
Elba: ¿¿¿»Ayer te di la lata»??? Extrañamente, no recibí ningún nuevo mensaje tuyo. El que acabo de recibir pone entre comillas la frase «yo padecía impedimentos físicos». Si releés mi texto verás que dice «ya padecía…» Ya (no yo) y me estaba refiriendo a María Elena Walsh, a los últimos encuentros que tuve con ella. Fijate a dónde mandaste tu mail anterior (o sea, el de «ayer te di la lata»). Cariños, N.

Jun 9
Elba: último momento, ¡urgente! Con la ayuda de la dueña de esta casa (Graciela) encontré tu mail «Ultima nota», escondido en uno de los tantos recovecos de este electro-cacharro. El hecho de que tu mail se haya traspapelado debe atribuirse, exclusivamente, a que soy un reverendo inútil en este medio. Muy valiosa -verdadero ejemplo de aptitud vocacional- tu experiencia con Salotti y Pastoriza, y muy meritoria su consecuencia en favor de la formación y desarrollo cultural e intelectual de los chicos. No hace falta ser demasiado escéptico para deducir que esa clase de docencia ya casi nadie la ejerce. Constituyen «epidemia» la cantidad de chicos (y no tan chicos ) que no comprenden lo que leen. Algunos pedagogos modernos consideran que la gente mayor leía historietas (El Tony, Intervalo) y que eso les permitió desarrollar conceptos de la narrativa que no tienen los alumnos de hoy, tan enchufados en la tele y en las redes. Suelo dar charlas a jóvenes estudiantes de periodismo y me resulta evidente que la mayoría muestra flaquezas de recursos intelectuales para desarrollar una historia, una crónica. En fin, así son los tiempos que corren. ¿Hay que resignarse?
Cariños. N