De Tito para Queridisima nenita mia, 22 de febrero de 1933

Febrero 22 de 1933

Queridisima nenita mía:

Acabo de llegar de la Facultad y en plena siesta de sacar la boleta para el examen, me encuentro en la alegría de las noticias de Bochita.

Temo que esta carta no llegue mañana y estoy por ello un tanto intranquilo pero si así sucede, te prometo la alegría para el viernes ¿de acuerdo? ¡Que linda cartita que escribió mi chiquita! ¡Ya carta y sobre dan besitos! Sos una maravilla mi ¿linda? y adorada noviecita. 

Justamente para el 20 de Mayo, termino con mis exámenes y dios quiera que para  esa fecha, alcanzar mi titulo esperado y ansiado y pueda hacer una visita a mi virgencita idolatrada.

Anoche, para que no te confundas (martes al acostarme) no pude pegar los ojitos hasta las tres de la mañana, dándome vueltas en la cama, pensando mucho, pero mucho en mi (¿?) querida. 

Como puedes imaginar lo que mas me gustó de la la noche, fue el estar lleno de tu recuerdo  adoradísimo. 

Y como recompensa de Dios, Bochita me dice en su carta que es feliz conmigo ¿Puedo estar satisfecho verdad? Si todas las malas noches tienen por fruto el saberme dichoso con la felcidad de mi felicidad, que vengan a montones. ¿Ves cómo te adoro yo?

Si sos una ricura, no es posible otra alternativa, a (¿?) que lo sos y a maravilla. 

¡Oh mi morocha, cómo te agarraría la carita! Toma para que veas dos besitos bien plantaditos.

¿Te gustan Bochita? Las ondulaciones indican que anduvieron por toda la carita. ¡Que rico besito el tuyo! Hasta parece cierto y todo de tan “natural”.

¡Cómo te adoro mi Bochita preciosa! ¡Cuántas ganitas de verte tengo! ¡Te extraño tanto!

Bichita, después de tomar el té voy a ir a verlo a Guillermo para sacarle una muela. Esto te lo cuento, además del placer que me proporciona el decirte lo que pienso y hago, para que te pongas orgullosa de (¿?) por lo trabajador y solicitado que estoy.

Dichosos de la señora de Cuculla y los suyos pueden verte y oírte, yo por el momento me tengo que conformar con leerte. Pero al fin y como siempre me quieres lo mismo estoy contento porque en tus cartitas queridas pones tu alma y tu cariño. 

¡Así da gusto querer, asi solo causa felicidad! Estoy real y completamente satisfecho de haberte encontrado, indiscutiblemente te juro, mi Bochísima que toda mi vida sería consagrada a adorarte y hacerte feliz, para que en esa forma olvides los momentos feuchos de años anteriores, que te juro no han de volver mas, por dos razones fundamentales: 1- porque te adoro a más no poder y 2- porque soy comprensivo, justo y bueno. 

Si supieras con que agrado estoy dedicado a vos. Nada me interesa mas que tenerte contenta y feliz. 

Si sigo como hasta ahora, con tantao feliz y feliz, va a resultar un paraíso fantástico y sobrenatural.

Pero no importan las repeticiones cuando son sinceras y denotan un estado de animo real y verdaderamente enamorado. Por eso, quizás, las cartas de esta naturaleza deben ser completamente confidenciales e intransferibles. 

Tito

Morocha, seriamente te digo repiténdome, que te adoro con toda mi vida.

Un beso fuerte fuerte de

Tito

Roque está precupado por no recibir carta de Chiche. ¿Se habría extraviado?

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