De Tito para Queridisima y linda mujercita mía, 15 de febrero de 1932

Febrero 15 de 1932

Queridísima y linda mujercita mía:

Recién hoy, Lunes, tuve la alegría de recibir noticias tuyas y saber por ellas lo que me extrañas y me quieres. Es un consuelo, estando lejos, tener la certidumbre del afecto cierto. Es fácil darse cuenta de la satisfacción que se experimenta al leer las cartas de las personas a quién uno quiere entrañablemente. Busco y (¿?) palabra por palabra tus queridas líneas y quiero sacar de ellas el sentimiento y la sinceridad de tu cariño que es todo para mí. Estoy contento Bichito lindo, con tu carta. Lamento tener que decirte que aquella que hice en Mar del Plata, la rompí. Me pareció que era fría – como que era comparándola con la que tienes en tu poder- y además que no reflejaba mi verdadero estado de animo. 

Era necesario que estuviese aquí, para sentir realmente lo que te extraño y todo lo que sos para mi y poderte decir sintiendo la emoción de la ausencia. 

Sabes una cosita mi Bichi querida? Que la adoro con toda mi alma y que deseo estar empleado para casarme este año, con la mujercita más encantadora, mimosita y cariñosa del mundo. 

Ando como sin sombra sin mi mujercita querida. Tantos son los deseos de verte, que ayer se nos ocurrió hablarle a Arturo de la Serra, el hermano de Carmen y héroe del “Ingrid”, para que nos llevase a Mar del Plata. Pero resulta que fué ella para las regatas y no vuelve hasta los primeros días de mayo. (El Yate)

¡Figurate lo lindo que hubiese sido! Tu (?) querido, tripulante del “Ingrid”! Te hubieras puesto de lo más orgullosa ¿No es cierto?

Dos bellezas y dos emociones a un. Tiempo: el viaje y mi preciosísimo Bichito (Me quedo y prefiero la segunda): Pero en fin ya lo haremos alguna vez, porque Arturo se mostró  muy dispuesto y encantado por hacer el paseo.

Recibí las fotografías que dicho sea de paso las hemos visto en “Caras y Caretas” y las hemos recortado. 

Estas hecha un riquísimo bombón. Yo te comería te aseguro. Bichi ¿Quieres mucho a su marido? ¿Lo extraña de veras?

Te decía mas arriba, que es un consuelo y una satisfacción, leer las cartas de las personas que se quieren mucho y pienso, quiero que las mías, sean lo más cariñosas posibles, para que sientas, como si estuvieses a mi lado, con la adoración que te quiero. 

¿Que has hecho para enamorarme tanto mi Bichito sinvergüenza? ¿No se abatatita de tenerlo tan loquito a su chiquito? ¡Pobrecita, levante la cabecita! Su maridito esta que (¿?) por estar tan enamorado y loquito con ella.

¡De veras que estoy enamorado mi alma preciosa! 

Imagino que no te extraña nada de lo que digo y por el contrario lo veas ampliamente justificado. A mi no me extraña en absoluto. Sos un encanto, sos una maravilla y soy feliz gracias a tu cariño. ¿Verdad mi almita querida que me vas a querer siempre?

¡Mi Bichi querida, mirá que yo te quiero enormemente, que no podría vivir sin tu cariño! ¿Estás contenta conmigo? ¿Verdad que sí?

¿Me quieres muchísimo y con muchas ganitas? ¿Estás contenta de quererme así? Te voy a pedir un favor: escribime una carta lindísima contestando todas las preguntas que te hago. Jurame que me quieres muchisimo que yo te juro por Dios que te adoro

Estoy enamoradísimo, enamoradísimo, enamoradísimo. 

Te besa fuerte, fuerte

Tito

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