De Tito para su preciosura querida, 16 de marzo de 1932

Marzo 16 de 1932

Mi preciosura querida:

Me encanta tu cartita por la especial circunstancia de que en ella me hablas de vos. No te imaginas lo interesante que me ha resultado y la satisfacción que sentí y siento, por tenerte mejor reflejada. 

Casi sentía -sin exagerar- el calorcito delicioso de tu preciosa carita tan personal y deliciosa es. No te quiero significar con esto que las anteriores carecían de ella, sino que la presente es doblemente linda porque al fin he conseguido quebrar tu modestia. 

Si sos divina, si sos encantadora ¿Porque no reconocerlo? Mi Bichín requetequeridísmo sos más linda que una muñequita porque existes y quiero y te adoro con mi alma. 

Estoy realmente chocho también y bien lo sabés, con la suerte que me cupo al hacerme querer por la chiquitita más querida y bomboncito del mundo. Sos toda mi dicha y mi alegría, Bichín adorado. 

¿Así que está chocha con su marido la picarona? 

Pues no hago otra cosa que cumplir con mi deber y con mis propósitos de llegar a la meta cuanto antes, y con los menores obstáculos. Quiero merecerme y merecerte. Quiero hacerte feliz y cuanto antes. Y como te adoro con todas mis fuerzas y me gustas una cosa barbara, poseo un aliciente y una estimulación enormes que a no dudarlo terminaran en el mas franco éxito. 

¡Que ganas tengo de casarme con vos! ¡Si vieras! ¡Como me va a gustar todo eso! Verás qué felices vamos a ser los dos juntitos. 

Nos vamos a querer siempre y nuestro matrimonio será una eterna luna de miel. Viviremos contentos y te conformarás con lo que yo pueda darte ¿No es cierto? Yo sabré hacerte dichosa porque te quiero tanto! Mi Bichi ¿verdad que vos me quieres mucho?

¡Con que ganas te agarraría la carita prechiocha y te la apretaria y le daría muchos besitos lindos como su maridito sabe dar!

Hoy habló Lía Seguí y (¿?) le dijo que yo ya había rendido con éxito mis exámenes y se alegró mucho y empezó a elogiar la profesión de la que yo seré representante, diciendo lo mucho que pecuniariamente produce -dato este último que lo deduce de un camarada de ellas- que un poco tiempo se compró una casa y un auto. Así que ya ves Bichin desconfiadita que su marido la va a llenar de un todo apenitas se case. Confío mucho en mis fuerzas y también en lo saludable de tenerte compañerita toda mi vida. Verás que de cosas lindas van a pasar cuando estemos pegaditos para siempre. 

Yo que ambiciono y ansío lo mejor para mi chiquita, lo conseguiré prontito ayudado por el cariño de ella y el esfuerzo mío. Yo solo pido a Dios que me ayude, lo que es yo no decaeré un instante teniendo a mi lado a una mujercita que adoro y que venero y que yo sé que me quiere. 

Juntitos triunfaremos y seremos felices. No imaginas el estímulo intenso que me representas por lo mucho que te quiero. No veo otra cosa que estar unido a vos y tenerte como a una reina en su hogarcito chiquito y feliz. ¿Un palacio no puede ser un lugar, verdad mi alma? Más lindo es una casita en la que podamos encontrarnos a cada rato y darnos miles de besitos y caricias. Suponete que yo estuviese vistiéndome y vos en el baño. Yo te llamo Bichi, vos venís corriendo ¿Qué (¿?)? Un besito Bichi. 

Y ahí nomás bien pegadizos nos abrazamos y nos damos una infinidad de besitos lindos. 

Mientras que si fuera una casa grande, grande, nos quedaríamos afónicos antes de oirnos y no resultaría tan precioso ¿verdad que te he convencido? Además habria que guardar mayor circunspección y protocolos: Habría que tocar un timbre y esperar que venga el criado. 

Después, ordenarle que le diga a la Señora que el Señor desea hablarle y que la espera en el jardín de invierno. Vos tendrías que bajar por un ascensor y cuidarte más de las “desnudeces” y dirigirte a mi como (¿?) a un palacio- sin (¿?) muestras de apresuramiento y cuando al fin llegaras, habrían pasado por lo menos media hora y el besito no sería tan deliciosamente intimo y espontáneo porque ya vendrías pensando en el asunto y maravilloso. 

Todo lo contrario sería en el primer caso que te tomaría casi de sorpresa y asi de sopetón, resultaría estupendo. 

¿No opinas lo mismo? ¿Ves como te quiero, como pienso en todos los detalles? No puedo perder un minuto de estar con mi chiquitita queridita y linda y quiero que su cuerpito divino me la muestre a mi solito y no tenga que andarse cuidándome de la mirada de los sirvientes. ¿No es cierto que es mas lindo así mi Bicho precioso?

Por otra parte, tanto la gente de dinero como la gente pobre tiene las mismas alegrías y las mismas tristezas. La única diferencia estaba en que viven con más lujo Pero esa no es la felicidad. La felicidad consiste en el cariño verdadero y eso no se encuentra a cada paso ¿Verdad mi almita adorada? Yo he puesto mucho en estas cosas y estoy convencido que la dicha -en este caso particular- está en vos, en el cariño que me tienes y en la adoración que te profeso y así, como siento intensamente la felicidad de quererte y (¿?) por la mujercita mas encantadora y mimosa del mundo, te lo aseguro que será siempre, porque yo he nacido para adorarte y hacerte feliz.

Comprobarás con tus propios ojos si es cierto lo que digo, dentro de muy poquito tiempo, apenas llegues, veras como he cambiado, ya no te daré ningún disgusto (así en chiquito) porque te adoro con locura y quiero hacerte realmente encantadora mi compañía para que sientas de veras la felicidad de quererme. 

He cambiado tanto desde que te conozco en el sentido de mi perfección espiritual, que no tengo reparos en decírtelo: me has mejorado. Has hecho de mí un hombre de porvenir y de ambiciones, solo queriéndome, solo ofreciéndome los encantos de tu feminidad -que es muchísimo- al aceptar hacerme el honor de ser mi esposa. ¿Y cómo crees que eche en saco roto esas promesas estupendas del futuro felicísimo y me empeñe en darte dichas?

Lastima que soy un poco celosito. Pero la confianza en tu cariño ha de corregir ese pequeño-gran defecto así lo espero.

Pero a pesar de todo, vos sabes que te adoro por sobre todas las cosas y que tambien te he dado felicidad. ¿Verdad Bichito precioso?

Hablando ahora de mí, te diré que es muy probable que consiga una recomendación para entrar como practicante en el hospital “Ramos Mejia”. Aprenderé mucho allí por cuanto el jefe, es el Doctor Ciro (¿?) Avellaval, toda una notabilidad en la materia y ademas profesor de la Facultad. 

No escapará a tu criterio que a mi aplicación será de provechosas consecuencias para mi futuro inmediato, como no pienso desaprovechar oportunidades teniéndote como “Norte”, abrigo la esperanza de sacar partido de esta circunstancia favorable. 

Te imaginas lo que para mi significa la deliciosa responsabilidad de tenerte por esposa y que por ende no escatimaré esfuerzos para que te sientas orgullosa de mi y seguro de mi porvenir, verás el tuyo “color de rosa” como mi muñequita preciosa. 

Tengo grandes esperanzas en mi carrera y en vos y no he de verme defraudado, porque he de hacerme acreedor al éxito, trabajando con empeño y animado por el cariño sublime de mi mujercita querida

¡A casarse Bichi!

Te adoro tu marido 

Tito

Nota: Zalezzi anda aflijido porque Nylda no le escribe y me habló por teléfono para pedirme que te diga, siempre que ello sea posible y sin ninguna violencia por tu parte, le hables a esa señorita y por encargue de el, le pidas que le escriba. 

Mi opinión es que no desea continuar su relación con Zalezzi. 

Tengo entendido que continua agasajada por aquel señor con quien la vi el dia que regresé. ¿Cuál es tu opinión? 

Un beso grandote

Tito

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