I
Digo las cosas tales como son 
O lo sabernos todo de antemano 
O no sabremos nunca absolutamente nada.
Lo único que nos está permitido 
Es aprender a hablar correctamente. 

II
Toda la noche sueño con mujeres 
Unas se ríen ostensiblemente de mí 
Otras me dan el golpe del conejo 
No me dejan en paz 
Están en guerra permanente conmigo.
Me levanto con cara de trueno.
De lo que se deduce que estoy loco 
O por lo menos que estoy muerto de susto. 

III 
Cuesta bastante trabajo creer 
En un Diosa que deja a sus criaturas 
Abandonadas a su propia suerte 
A merced de las olas de la vejez 
Y de las enfermedades 
Para no decir nada de la muerte.

IV
Soy de los que saludan las carrozas.

V
Jóvenes 
Escriban lo que quieran 
En el estilo que les parezca mejor 
Ha pasado demasiada sangre bajo los puentes 
Para seguir creyendo -creo yo 
Que sólo se puede seguir un camino: 
En poesía se permite todo.

VI
Enfermedad 
Decrepitud 
Y Muerte 
Danzan como doncellas inocentes 
Alrededor del lago de los cisnes 
Semidesnudas 
ebrias 
Con sus lascivos labios de coral.

VII
Queda de manifiesto 
Que no hay habitantes en la luna 

Que las sillas son mesas 
Que las mariposas son flores en movimiento 
perpetuo 
Que la verdad es un error colectivo
Que el espíritu muere con el cuerpo 
Queda de manifiesto
Que las arrugas no son cicatrices.

VIII
Cada vez que por una u otra razón 
He debido bajar 
De mi pequeña torre de tablas 
He regresado tiritando de frío 
De Soledad 
de miedo 
de dolor.

IX
Ya desaparecieron los tranvías 
Han cortado los árboles 
El horizonte se ve lleno de cruces. 
Marx ha sido negado siete veces 
Y nosotros todavía seguirnos aquí.

X
Alimentar abejas con hiel 
Inocular el semen por la boca 
Arrodillarse en un charco de sangre 
Estornudar en la capilla ardiente 
Ordeñar una vaca 
Y lanzarle su propia leche por la cabeza.

XI
De los nubarrones del desayuno 
A los truenos de la hora de almuerzo 
Y de ahí a los relámpagos de la comida.
Yo no me pongo triste fácilmente 
Para serles sincero 
Hasta las calaveras me dan risa. 
Los saluda con lágrimas de sangre 
El poeta que duerme en una cruz.

XIII
El deber del poeta 
Consiste en superar la página en blanco. 
Dudo que eso sea posible.

XIV
Sólo con la belleza me conformo 
La fealdad me produce dolor.

XV
Última vez que repito lo mismo 
Los gusanos son dioses 
Las mariposas son flores en movimiento perpetuo 
Dientes cariados 
dientes quebradizos 
Yo soy de la época del cine mudo.
Fornicar es un actoliterario.

XV
Aforismos chilenos: 
Todas las colorinas tienen pecas 
El teléfono sabe lo que dice 
Nunca perdió más tiempo la tortuga 
Que cuando tomó lecciones del águila.
El automóviles una silla de ruedas.
Y el viajero que mira para atrás 
Corre el serio peligro 
De que su sombra no quiera seguirlo.

XVI
Analizar es renunciar a sí mismo 
Sólo se puede razonar en círculo 
Sólo se ve lo que se quiere ver 
Un nacimiento no resuelve nada 
Reconozco que se me caen las lágrimas. 
Un nacimiento no resuelve nada 
Sólo la muerte dice la verdad 
La poesía misma no convence
Se nos enseña que el espacio no existe. 
Se nos enseña que el tiempo no existe 
Pero de todos modos
La vejez es un hecho consumado.
Sea lo que la ciencia determine.Me da sueño leer mis poesías 
Y sin embargo fueron escritas con sangre

Publicado en Antipoemas. Antología (1944-1969) , Barcelona, Seix Barral, 1972 
Categorías: Cartas de ficción

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