Lunes 23

Querida mamá:

Como me lo pediste hoy te escribo sin demora, espero que todos se encuentren tan bien como ayer, quedando yo muy bien de salud pero tremendamente mal de animo.

Creo que nunca me había sentido así como me siento ahora, te juro que me siento como si fuera una cascara vacia, sin nada en su interior. Anoche me pasó algo que nunca me había pasado antes: no pude aguantar y solte las lagrimas en el colectivo, papá se dio cuenta, pero se hizo el tonto y me preguntó si estaba resfriado. No hagas ningún trámite por el asunto de mi vuelta hasta que yo intente otra vez pedirle que volvamos. No te exagero nada con el asunto de mi ánimo caido, te darás cuenta que es verdad con solo decirte que ayer vi a Tato Bores y ni siquiera sonreí, a lo sumo se me estiro la boca, y esta mañana cuando fuí a la escuela, fué como si estuviera sonambulo, como si fuera un robot programado para hacer las cosas solo porque hay que hacerlo y esa es la verdad porque no siento motivacion para hacer nada. Aca trato de poner buena cara y tragarme la angustia pero aunque riera en alguna oportunidad mi interior está en permanente llanto y mi mente se ha volado hasta Mar del Plata. No quiero que te entristezcas pues sería para pero. Cuando me den los boletines y tenga algo importante para decirte te voy a volver a escribir, igual contestamente en cuanto puedas. Ya me despido saludo y cariños para todos y mi cariños de siempre para vos, mi linda mamita

tu hijo Marito.

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