Hoy fue un lindo día y vino con todo su sol
acaba de llegar una hermosa carta que vino de lejos.
De un soñador que baila desde hace muchos años
guitarra que me quiebra gusta de sonar por esta vena abierta.

Canta por tu país, por Chile y Uruguay
y en cualquier momento quizás por acá.
La enseñanza del tiempo te hizo desaprender
te hizo desaprender.

De tu presidente estas distante por un mundo
tanto como aquí yo y el mío estamos de preocupados.
Contestaré tu carta cuanto antes en canción
para que vuele lejos con las golondrinas de este invierno.

Canta por tu país, por Cuba y Panamá
y en cualquier momento quizás por acá
la enseñanza del tiempo te hizo desaprender
te hizo desaprender.

León Gieco

Publicado en De Usuahia a la Quiaca 1, 1985

Categorías: Cartas de ficción

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