Querida hermana y comadre:

Con gran emoción recibí tu carta, te juro que me siento muy honrada de haber sido designada madrina de Lucas, casi no lo creo. Sueño con tu venida acá, pasarás tu estadia en mi casa, estoy haciendo todos los planes y me parece como un sueño, el invierno ya no es tan largo, sabiendo lo que sucederá en la primavera, espero pueda darte lo mejor, para hacerte gozar y descansar como lo mereces. Mientras tanto deseo a Uds. feliz Navidad y Año Nuevo que el Señor colme de bendiciones tu joven hogar, con cariño sincero y estridente, tu hermana que te quiere sin reservas y con cada fibra del corazón, para Sergio Ana María y mi ahijado y Doménico,

de Ernesto, Franca, Dany y Esteban