Querida hermana y amiga:

Otra navidad y año nuevo, nos estamos volviendo casi maduras y veteranas como Dome diría, te acordás cuando teníamos moco en la nariz y la bombachas y combinación con números pintados de los retazos que había comprado mamá. Con que añoranza pienso en esa epoca, ahora las responsabilidades nos saltan de todos los costados, somos felices pero no podemos ser despreocupados como entonces. Esa es la ley  de la vida. Roguemos al niño Jesús nos de fuerza para reencontrarnos.
Para Uds nuestros mejores augurios para ti, Dome, Sergio Ana y mi inolvidable Lucas de

Franca, Ernesto y chicos.