De Laura a Querido Miguel Angel, 21 de octubre de 1986

Santa Teresita 21 de octubre ’86. 
Querido Miguel: 
Sé que te parecerá raro que no te halla escrito aun, ya que yo siempre lo he hecho enseguida que recibo noticias tuyas, pero, tal vez, alguien que yo sé me ha contagiado la flaca. Pero no, la verdad es que he estado muy ocupada todo este tiempo, y me han sucedido muchas cosas, buenas y malas, como es la vida, en realidad. No podes pasar por momentos felices, sin tener los amargos. 
Pero yo, o, mejor dicho mi carta está aquí para saludarte aunque se que es una vergüenza de mi parte porque en lo que va de nuestro trato, cuatro años, todavía no recuerdo el día justo de tu cumpleaños, pero sí se que es entre Octubre y Noviembre, porque sí recuerdo que sos de escorpio. 
No quiero que pienses que soy una mala amiga; pasa que en cuanto a fechas nunca fui demasiado buena. 
Espero que la recibas justo cuando corresponde, y que para la próxima, sepas el día exacto y no pase más papelones. 
Te cuento que el 29 de agosto se inauguró la exposición de todos los trabajos que se realizan en la academia donde yo asisto, y allí expuse mis dibujos por primera vez en mi vida, te imaginarás el momento que viví, sobre todo porque en la misma galería, expuso un profesor que tiene una muy buena trayectoria sobre todo, especialista en caricaturas, y mis compañeros de pintura y yo le pedimos una opinión sobre nuestros trabajos, (siempre nos atrae más la opinión de un profesional que de cualquier otra persona); modestia a parte, te digo que me felicitó y me dijo que tengo una muy buena visión de proporciones, y que puedo hacer mucho en la vida si sigo bien guiada. 
Esto me dio pié para que gente conocida me pida que le haga algún retrato, y ya llevo hecho tres, pero sólo de niños, son mi especialidad, es lo que más me llama de hacer, y, tal vez sea la falta de mis sobrinos, no sé, pero te aseguro que cada chico que dibujo o pinto, lo hago con todo el amor que puedo; ellos me inspiran mucha ternura… Aunque más de uno sean verdaderos diablitos. 
Ya sé, vos dirás… el que yo te prometí ¿Para cuando?; pero ya te dije que no quiero pasar celos con vos, así que, lo más hermoso que pueda dibujar o pintar va a ser para vos, ahora; si queres un adelanto, para que, al menos, confirmes que no te estoy “macaneando”, te voy a enviar, la próxima, un dibujo en tinta china, pero sólo como muestra, porque no quiero que adornes tu casa con cualquier dibujito tonto ¿Sabés?
Ahora, mi problema, es que, me di cuenta que la profesora que tengo, si bien sabe mucho, no sabe enseñar, o guiarse por un programa de estudios y técnicas, y no sólo yo lo noté, sino todo el curso; claro, es una escuela que se fundó con profesores “ad honores”, y, tal vez, ella no sea realmente profesora, y, en lo que llevo del año, “sólo sé que no sé nada” (sabias palabras) porque todo lo que hice fue por mi esfuerzo de querer hacer, pero no sé, en realidad, de teorías y técnicas, que son primordiales. Mi drama es que no quisiera abandonar porque peor es nada, y aquí, en este pueblo que más de un ves pensé en dejar, pero no puedo, no hay otro lugar que enseñen dibujo artístico. Esto me bajoneó muchísimo, tanto entusiasmo que tenía al principio se me desmoronó porque me di cuenta que hay muchísimas cosas que no sé. Es un milagro que pueda hacer retratos sin saber las cosas principales, ni yo misma entiendo como puede ser. 
Ahora, estoy por ir a ver a un señor que es pintor, que irá a exponer a Bs As para marzo y le voy a preguntar si me puede dar clases; aunque sea voy a probar de ir a los dos lados; porque me dolerá mucho no poder llegar a ser lo que Angelo por el solo hecho de no haber sido bien guiada en un principio, y, lamentablemente, no puedo salir de este lugar de donde te cuento, que en invierno (?) y que no tenés un futuro muy bueno. 
Perdoname, pero creo que fuí un poco ególatra, solo hablé de lo mio; aunque me hace bien contarle mis cosas a alguien, sobre todo a vos, que estás tan lejos y no podes decirme que la acabe de una vez, y, si lo decís, no te escucho. 
En fin, espero que no te hallas aburrido, te prometo no ser tan pesada la próxima carta. 
Mis padres están muy bien, esperando la temporada para poder recuperarnos económicamente, y yo, esperando Abril para volver a tener vacaciones (no pienses que el trabajo no me gusta, el trabajo es salud…¡viva la gripe!)
No, fue un chiste. 
Te dejo, que pases un feliz cumpleaños, rodeado de muchos seres queridos, y muchos momentos felices. 
Contame algo de vos, no se nada de tus cosas, y me agradaría saber lo que le ocurre a un amigo, tan lejos. 
Hasta siempre
Un beso
Laura 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp