María,

Como ángel de contribución llegabas…
Silenciosa y humilde y sin reservas…
Todo lo que en ti habías prodigabas…
Y así partiste a la morada eterna, sin agobiar y sin desvelos…
El hueco que dejastes será incalmable y hondo!
Recordándote con admiración y respecto, todos los que te quisimos, siempre!