15 de agosto de 2015


Estimada Elba: tu mensaje de ayer propone un atractivo abanico de temas. Veamos algunos: las lluvias e inundaciones recientes han tenido, en efecto, seria repercusión política. El viaje de Scioli a Europa, aduciendo estrés y tareas de mantenimiento de su prótesis, fue rudamente criticado en el propio seno del oficialismo. Su estrés no pudo ser más grave que el de tanta gente pobre que perdió sus bienes, que debió evacuarse en bote o que prefirió dormir en el techo de su rancho por temor a los saqueos. Aun así, no me parece que los efectos del rigor climático tenga consecuencias en las elecciones de octubre, entre otras razones porque el fenómeno afectó, en su mayoría, a una población con escasa conciencia cívica. Es triste, pero es así. Fijate lo que pasó en Formosa: Scioli obtuvo casi el 56 por ciento de los votos, aportados (en su mayoría) por ciudadanos con casi todas las necesidades básicas insatisfechas. Francamente, todos los candidatos a presidentes me causan decepción, a ninguno se le adivina condición de estadista y ni siquiera de caudillo. Unos tienen vocación de felpudo y otros son guitarreros y/o blandengues. En tiempos ya lejanos, los candidatos de los partidos debían exhibir un documento llamado «plataforma electoral»; ahora, estos fulanos solo atinan a pronunciar arengas desprovistas de contenido y redactadas por sus gurúes, astutos engañadores de la opinión pública. Nadie sabe qué demonios harán – en caso de ganar- con los fondos buitres, con el cepo, con el narcotráfico… Hilando fino, creo que quien aportó más definiciones (hasta ahora) es Massa. Sí, también he oído que Cris prefiere que gane Macri, y el argumento, descabellado y todo, tiene cierta lógica. Otro asunto: decís que no podés sentir desprecio por quien practica y defiende su pensamiento a ultranza. Caramba, ¿y si ese pensamiento es el de un energúmeno, el de un barrabrava, el de un fanático que pone en peligro la vida de otro? Otro día te explico qué quise decir con eso de que parece que escribieras de apuro. Lo que pasa es que, por una distorsión profesional (propia de periodistas), yo soy muy crítico del texto que leo. No lo puedo evitar. Te mando un cariñoso abrazo. N