Hola amigo. Sobre casi tu carta te contesto y voy a decir que hay una coincidencia asombrosa en lo que ambos arribamos al recibir las anteriores.
Por hechos que sucedieron con la remisión de mi anterior yo deduje exactamente lo mismo que vos, ya que tuve la impresión- alguna vez lo hablaremos. de que no deseabas continuar con estas charlas.
Para mi tu contacto siempre fue importante y máxime en estos momentos y tu sinceridad al pedir disculpas por si hubieras cometido alguna imprudencia hace que te valore aún más.
No tienes ,por nada que pedirlas.
Si ambos estamos coincidiendo a SEGUIR, ENTONCES, CON ESTE INTERCAMBIO que si lo cuentas les cuesta a los demás creerlo.

Como siempre, en mis cafés de los martes, con mis compañeras y amigas, hablamos de lo que sucede a nuestro vapuleado país, y hoy casi todas enojadas con Lilita – que se hace la estrella, que mejor que se vaya a su casa, que la termine, etc. Solo dos la defendimos diciendo que por suerte existía y la peleaba.
Todas, por supuesto, en contra de la ex (como la llamas vos) y aproveché para leerles tu nota- hace poco descubrí que tenía internet en el celular. Modernicé este para conectarme con el famoso Whatsapp con Virginia.
Dices cosas que te dejan pensando; de cualquier forma con quiénes uno conversa no creen que la lleguen a meter presa- como a casi ninguno. Los abogados- en este país- son hablando en fino «una raza maldita» (exceptuando mis dos sobrinos, por supuesto). Y los peronistas por otra parte, se pelean, se dividen, pero cuando se las ven mal terminan uniéndose y seguirán así por los siglos de los siglos y… amén. Es un partido que salvo raras excepciones, nos ha hecho mucho mal.
Coincido con lo de caraduras y… ¡qué caraduras!!!! … No hay preparación política para ello. Antes, nuestra generación se acercaba a los comités partidarios y te recibían y aprendías y errados o no ahí estábamos. Hoy creo que éstos están casi siempre cerrados- al menos el de la UCR que está cerca de casa lo ves abierto de tarde pero hay una soledad… aterradora. Los jóvenes están en otra, al menos en esta ciudad y eso que existe, por ejemplo, una universidad muy poblada de donde suelen surgir los líderes y acompañantes
Lo que te llena de temor y preocupación es que cada vez más todos quieren acceder a los cargos políticos para robar o para recibir buenos sueldos y buena jubilación en el futuro Pueda ser que alguna vez se llegue a como está circulando por ahi eso de que cobren lo mismo que cobraban en su empleo. Esto haría que no se presentara ninguno. ¿Viste que optimista que soy?

Es tranquilizador lo que cuentas sobre tu novela. Que otras veces te ha pasado, dejas… y retomas.

En tu anterior me decías respecto a lo que debes firmar antes de una operación, que te lleva a querer salir disparando. Ya lo conocía porque fui operada hace un tiempo de la columna, ahora, lógico, me daba miedo también pero a esto se agregaba el hecho de que dos médicos con quiénes hice la interconsulta opinaron que no debía hacerlo. Salí de la entrevista quedando que el martes 12 de julio me internaba cuando llegamos a tu ciudad el 8 decidí que no lo haría y Damiana llamó al médico de cabecera avisándole que suspendiera tal turno en el sanatorio. Cuando llegué aquí le hice una nota a la doctora y ésta me llamó que quería hablar personalmente y cuando lo hice me recomendó tres cosas: que no dejara la terapia ocupacional, que tomara una pastilla que fortificará al nervio y que utilizara algo que se llama «Visualización», y me explico que piense que tengo el nervio (me hizo un dibujo) en funcionamiento. Y todo lo hago. Amén de usar una férula dura como una loza, mientras descanso, que me mantiene el pulgar en su recta posición, sino se va para adentro.
Lo que me siguió preocupando es no saber donde andaba el perro y como mis vecinos a pesar de que les hablaba no lo aclaraban concurrí a Bromatología y éstos- tipo bien empleados públicos- lo localizaron pero no le dieron importancia a que estaba en una casa más desprotegido y sin el bozal correspondiente porque adujeron que dentro de ella no era necesario. Cuando les reafirmé como me había mordido a mí insistieron en que no era necesario el tal bozal. Fui a comprobar y ¿creerás que la entrada a la casa es también una puerta de rejas y no medio adentro sino que da a la vereda?.
Me dió la gran preocupación y entonces… ahí nomás hice unos «panfletos» contando lo que me había hecho y con Damiana los repartimos por todo el barrio ya que si muerde a alguien me iba a sentir muy mal. Nos «persiguió» después el nuevo dueño y tuvimos un fuerte intercambio respecto a lo que debía hacer. aún ignoramos que hará-
Coincido totalmente sobre lo que dices de del Potro. Tanto él como su familia son de una modestia increíble para esta época en que los éxitos los suelen llevar por otros carriles. Una vez le hicieron un gran homenaje en la que participó todo el pueblo y él habló desde el balcón principal de la municipalidad local con toda sencillez. Su padres no participaron para nada y había periodistas de todos lados que se acercaron al domicilio pero ellos actuaron como si ahí no estaban, una tía vive en la esquina de casa.
El, siempre dice, que lo que más le gusta cuando viene es jugar al fotbal con sus amigos.

Uf!!! que larga. Me faltan cosas que serán para la próxima.
Un abrazo- E