De Jesús [a Elba] – Florencio Varela, 11 de junio de 1958

Fcio Varela 11/6/58
Para empezar te diré que tenía cierto temor a que no te interesara mas el mantener relaciones conmigo, pues; te envié una carta, en la que te indicaba como poder ubicarme rápidamente, en caso de viaje a esta.
De dicha carta no he recibido ninguna contestación, lo cual me hizo suponer lo antes expresado. Posteriormente me di cuenta de que mi supusión no estaba muy acertada, pues; he recibido noticias tuyas por intermedio del muchacho llamado Ricardo, que tuvo oportunidad de intercambiar algunas palabras contigo según sus manifestaciones. En la forma que se produjeron las cosas deduje que lo único que habia ocurrido era que la carta se habia extraviado cosa muy común en esta época. No obstante todo lo expuesto tu actitud al no escribirme, a pesar de lo haber recibido carta mía, se puede interpretar de varias formar, una de ellas es que antes de dar una cosa esperas recibir, otra, que cuando se tiene interés por una persona por algún motivo; se trata de averiguar que le ocurre, en caso de que dicha persona no de noticias de su vida, hay mas que dejo a tu libre interpretación; espero que no te parezca mal lo que te digo, pero; me caracterizo por expresar mis pensamientos con total franqueza, y te digo honestamente que si no te escribi antes fué por falta de tiempo.
Después de esta pequeña crítica que te hago considero oportuno pasar a otro tema. Se trata de un hecho que he observado en repetidas oportunidades; y es, que la juventud actual, desconforme con la forma materialista en que se vive, enfila su proa hacia el campo del espíritu, hecho este de por sí; de lo más alentador.
Personalmente considero que se estan esclareciendo los cerebros de muchos jovenes a raiz de haber entrado en ellos un pequeño haz luminoso, proveniente de pequeñas chispas que se han originado en algunos espíritus formando un conjunto lo que podriamos llamar la fuente espiritual; por mi parte creo que ya habrás apreciado mi marcada inclinación hacia lo espiritual.
A traves de mis cartas me parece que te puedes ir dando cuenta, por las distintas etapas en que atraviesa un hombre joven, que no sabe so está destinado, al fracaso total, a la mediocridad; o al triunfo moral y material. Me sintiria muy satisfecho, si me dices tu opinión al respecto, pero, desprovista de palabras que puedan halagar mi vanidad, en el supuesto caso de que fuese necesario emplearlas.
¿Llegaré a ser realmente útil, es decir que si mi paso por la vida quedará marcado por alguna obra que de una u otra manera contribuya a mejorar el bien de la Humanidad, o estos pensamientos que tengo de tanto en tanto un poco líricos, serán los propios de un joven de 20 años sin la suficiente madurez y que se deja influenciar fácilmente por la lectura?
Espero tu carta, me hace muy bien cuando recibo alguna tuya
afectuosamente
Jesús

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